Que «ATAV» es la ficción del año nadie lo puede discutir y que el personaje de la polaca es uno de los que más trascendió la historia tampoco. Tampoco se puede negar el buen clima que se respira entre el elenco y el equipo tecnico y prueba de eso es el posteo de la china Suárez en plena grabación del burdel.
Apropósito de este vínculo, en una nota con La Once Diez/ Radio de la Ciudad, Eugenia elogió al equipo de trabajo y sostuvo que «es un elenco donde no hay conflicto, hay hermandad, alegría por el otro. Tenemos un grupo de chat donde nos felicitamos por las escenas del otro. Hay muy buen clima».
En sintonía con lo dicho, la actriz asimismo dijo que «Adrián me había ofrecido otro personaje. La realidad es que el proyecto se estaba armando, y la verdad que no me lo quise perder, una novela de época. Nunca dudé y le dije a Benjamín (Vicuña) que lo iba a amar. Al principio me dijeron que el personaje iba a durar tres meses. Después pensamos entre todos el personaje de La Polaca. Raquel es todo lo que está bien, es buena, justiciera, noble, tierna, vulnerable, sorora, está escrito por Caro Aguirre que es una feminista. Y cada vez que la leo, digo qué bueno esta lucha en los años 30».
Consultada sobre las dificultades y las incomodidades que implica hacer un personaje de estas características, respondió que «era la única forma de crecer como actriz». A lo que recordó que también tuvo que caracterizar un rol complejo en Abzurdah: «Cuanto más me juzgan y me dicen que no lo puedo hacer, más lo quiero hacer».